CARLOS MERIDA.

Carlos Mérida

Artista Guatemalteco

Pintor, Muralista.

Información proporcionada por Galería el Attico

Nacido en Guatemala en 1891, el nombre de Carlos Mérida está indisolublemente asociado no sólo al surgimiento, sino también al destino del arte Latinoamericano. En efecto, teniendo en mente su larga y coherente trayectoria, se puede afirmar que la dilatada vida del ilustre pintor estuvo fecundada por el sueño de una expresión legítimamente americana, y que su obra, hija de esa vida y de ese sucro, scala el camino a un arte cuyas formas nuevas y antiguas al mismo tiempo pretenden expresar la esencia inédita del hombre que se ha formado tras cuatrocientos años de historia.

Si esa es la orientación artística y vital de Carlos Mérida, la comprensión de su obra implica, por tanto, el análisis de sus simples y deslumbrantes formas (en sus fuentes en su evolución y, sobre todo, en su cristalización en las obras de mayor aliento), así como una cierta penetración en el ser y el quehacer del hombre americano, con respecto al cual la obra viene a constituirse en una especie de voz profunda que pronuncia, por primera vez, palabras poéticas de las más hondas resonancias.

Al poner atención al segundo aspecto, surge, inevitable, una pregunta: ¿quién es ese hombre americano acerca del cual Mérida se propone ser un canal de expresión? Es particularmente aleccionador (lección que deben recoger nuestros jóvenes artistas) que las respuestas a las preguntas fundamentales siempre las encontró Mérida buscando en su interior: «Mezcla como soy de indígena maya-quiché y de español…(sentía el hondo conflicto de no ser fiel a mi raza, al no escuchar las remotas voces que tenazmente me reclamaban.

Esa infidelidad a la raza, que Mérida descubrió en sí misma al regresar de París en 1914, era justamente lo que caracterizaba a la cultura americana de principios de siglo. La herencia española pesaba mucho sobre el mestizo. al extremo de volverlo ciego al espectáculo de la brillante suntuaria de nuestros aborígenes, de sus danzas llenas de unción y de rito, de los maravillosos paisajes que se pueden contemplar en Guatemala, de las expresiones plásticas milenarias que nos legaron nuestros abuelos los constructores de Palenque y Quirigud (Mérida 4).

La negación de la vertiente indígena vedaba al guatemalteco y al americano de la época, toda posibilidad de desarrollar su propia esencia: en efecto, tanto en lo étnico como en lo cultural el hombre americano es producto del mestizaje; no de la simple yuxtaposición de dos elementos, sino de su mezcla efectiva y fecunda. A raíz de esta negación -que, por otro lado, era y sigue siendo una nefasta pervivencia de lo colonial- el arte americano, y con él toda la cultura «culta», tenía el carácter de una copia degradada de un arte europeo ya superado, incluso en aquel tiempo. Del mismo Mérida se conoce, anterior a su viaje a Europa, «un paisaje exótico de un río y un bosque que pudiera ser copia de por los «infinitos y reiterados tanteos” de expresar lo que encontraba en su interior, tal evolución ha sido estudiada con bastante detalle por diversos autores de ahí que no la conseguimos aquí. Basta decir que se inició con una especie de acercamiento romántico a lo folklórico y popular.

OBRAS

 

 

 

 

Mesa de trabajo de Carlos Merida

 

Carlos Mérida. Retrato escrito (1891-1984)

Foto: Cortesía Museo Nacional de Arte MUNALRecuerdos del viejo oriente. Carlos Mérida, 1964. Colección Pérez Simón

 

 

Canto al maya, 1956, obra de Carlos Mérida; caseína montada sobre madera, 90 por 66 centímetros. Reminiscencias mayas bullen en mi sangre, por eso amo a Klee, Kandinsky, Miró y Picasso, porque ellos hacen el mismo juego, decía el artista nacido en Quetzaltenango, Guatemala, y fallecido el 21 de diciembre de 1984 en la ciudad de México. Para Mérida no había arte universal sin ser localFoto Cortesía Galería Arvil

 

Carlos Mérida

Juego de Cuadrangulos, 1976

Peter Findlay Gallery

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Esta publicación se terminó de imprimir el día 30 de Noviembre de 1992, en los talleres de Ediciones Don Quijote, S.A. con un tiraje de 5,000 ejemplares.